Chile se encuentra en la antesala de un nuevo hito económico. En la primera mitad de 2025, el país ha alcanzado exportaciones por más de USD 52.000 millones, lo que proyecta un nuevo récord anual que podría superar nuevamente los USD 100.000 millones. Esta marca refleja el éxito de una estrategia sostenida en el tiempo, basada en apertura comercial, políticas públicas activas y una cultura empresarial orientada a la internacionalización.
El cobre continúa liderando como el principal producto de exportación, seguido por la fruta fresca y la acuicultura. Sin embargo, la diversificación de la oferta ha permitido posicionar productos como el pisco, el vino, los frutos secos y una larga lista de bienes alimenticios y manufacturados en mercados de alto consumo, desde Asia hasta América del Norte y Europa.
Crecimiento de las industrias no convencionales
La extracción minera continúa siendo el soporte principal de la economía, con exportaciones que sobrepasaron los 29.000 millones de dólares durante los primeros seis meses del año, reflejando un aumento del 8,3 % respecto al año anterior. Sin embargo, el avance de los sectores agrícola y forestal está indicando un cambio significativo. En su conjunto, estos campos contribuyen de manera significativa al crecimiento continuo del comercio internacional de Chile.
Durante la primera mitad de 2025, las exportaciones de frutas frescas generaron USD 5.614 millones, con un incremento del 2,3 % respecto al mismo período del año anterior. Destacan las cerezas, que mantienen una sólida presencia en el mercado chino, así como una variedad de productos como paltas, kiwis, ciruelas y manzanas. Los frutos secos, por su parte, alcanzaron envíos por USD 321 millones, con un incremento del 75 %.
En paralelo, el sector de alimentos logró retornos por USD 6.844 millones, liderado por salmones y truchas congeladas, junto a un portafolio diversificado que incluye productos lácteos, jugos, carnes y conservas.
Colaboraciones comerciales y alcance internacional
La fortaleza del comercio exterior chileno se apoya en una red vigorosa de acuerdos internacionales. En la actualidad, el país tiene 33 tratados de libre comercio, y 26 de ellos están completamente implementados. Esta estructura posibilita que el 95,9 % de las exportaciones se dirijan a países con los que hay acuerdos comerciales en funcionamiento.
China, Estados Unidos, Japón, la Unión Europea y los países miembros del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) figuran entre los principales socios comerciales. Esta plataforma ha permitido no solo la entrada de bienes tradicionales, sino también la exploración de nuevos mercados para productos menos conocidos.
Un claro ejemplo es la reciente entrada al mercado indonesio de los limones chilenos, fruto de conversaciones fitosanitarias entre los dos países. También sobresalen iniciativas como la asistencia de más de 100 empresarios en reuniones virtuales con India para fomentar la fruta deshidratada y seca, así como el primer envío de pescados realizado por pequeños productores de Atacama al mercado japonés.
Repercusión económica y social
El auge exportador ha tenido repercusiones directas sobre el empleo y la reducción de la pobreza. En 2024, el país alcanzó su menor índice de pobreza registrado desde 1990, situándose en un 6,5 %. Este logro se vincula estrechamente al desarrollo del sector exportador, que generó más de 1,1 millones de empleos formales, lo que representa cerca del 12 % de los empleos del país.
El dinamismo del comercio internacional ha permitido a Chile sortear escenarios económicos globales complejos, y su modelo de crecimiento ha sido respaldado por gobiernos de distintas orientaciones políticas. Durante la administración actual, las exportaciones han mantenido una línea ascendente, lo que refuerza la continuidad de una política de Estado en esta materia.
Perspectivas para 2025: asentamiento y retos futuros
El intercambio comercial total de Chile alcanzó los USD 184.318 millones en 2024, con un superávit de USD 22.138 millones en la balanza comercial. Para 2025, las proyecciones indican que el país podría superar nuevamente los USD 100.000 millones en exportaciones, consolidando su posición como líder global en al menos 24 productos, entre ellos cobre, cerezas, litio, salmón y molibdeno.
La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales ha reiterado su dedicación a incrementar la competitividad de los exportadores. Las prioridades incluyen disminuir las barreras no arancelarias, establecer nuevos convenios y mantener una agenda dinámica de promoción en el ámbito internacional.
Además del agro y la minería, sectores como la industria forestal, metalmecánica, manufactura y servicios también muestran señales de crecimiento. En el primer semestre de 2025, las exportaciones forestales sumaron USD 3.107 millones, mientras que las de servicios alcanzaron USD 1.572 millones, con una amplia variedad de ofertas desde turismo hasta procesamiento de datos.
Un esquema que se transforma
Chile continúa demostrando que una economía pequeña, con una estrategia coherente y visión de largo plazo, puede posicionarse como un actor relevante en el comercio global. La diversificación de su oferta exportadora, la integración comercial y la capacidad de adaptación empresarial son elementos clave para entender el éxito actual.
A medida que el país busca mantener este ritmo en 2025, los desafíos se centran en fomentar nuevas inversiones, mejorar la infraestructura logística y mantener condiciones políticas y jurídicas que promuevan la estabilidad y la innovación. Con un modelo de desarrollo basado en la apertura y la diversificación, Chile se perfila como un referente en el crecimiento exportador a nivel internacional.
